sábado, 21 de junio de 2014

ACTUALIDAD PEDAGÓGICA DE T. ADORNO

SEMINARIO-TALLER

“EDUCACIÓN DESPUÉS DE AUSCHWITZ”
          ACTUALIDAD PEDAGÓGICA DE THEODOR ADORNO


FECHA: 10 de julio del 2014
HORA: 18:00-21:00
LUGAR: Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias
COORDINAN: Daniel Barreto y Juan Francisco Comendador
Material del seminario:
T. Adorno, Educación para la emancipación, Ed. Morata, Madrid, 1998.



jueves, 19 de junio de 2014

Seminario sobre Jaime Semprún

Nos hacemos eco de la convocatoria de este interesante seminario en el Colegio de Licenciados de Las Palmas:

SEMINARIO “PENSAR LA CRISIS”
 La teoría crítica de Jaime Semprún
26 de junio del 2014 a las 19:00
Colegio de  Licenciados de Las Palmas de G. C.
 
LECTURAS (una de las dos es indispensable para asistir):
Jaime Semprún y René Riesel, Catastrofismo, administración del desastre y sumisión sostenible, Pepitas de Calabaza, Logroño, 2011
Jaime Semprún, La nuclearización del mundo, Pepitas de Calabaza, Logroño, 2007

lunes, 26 de mayo de 2014

EL COMPENDIO DE UN PENSADOR: REYES MATE



Gerardo Valbuena 

Estamos ante una obra que recopila una serie de artículos en los cuales se sintetiza el pensamiento de uno de los filósofos más actuales y relevantes de nuestro país y América Latina: Manuel Reyes Mate.

En La piedra desechada (Trotta, 2013) nos encontraremos el número de quince artículos o conferencias y una entrevista llevada a cabo por Javier Gurpegui, Carlos López y David Seiz.

Reyes Mate tendrá como criterio, tanto en la selección de textos como en su revisión,  la memoria, papel que debe desempeñar en nuestro ámbito de pensamiento, heredero de una barbarie como consecuencia de una “ontología de la guerra” (Levinas) como lo fue la filosofía  occidental.

Los dieciséis textos que compone esta obra, nuestro autor los divide en cuatro apartados. El primero, titulado La autoridad del sufrimiento se encargará de hacer un “análisis de los lugares fundantes de la actualidad como son el tiempo, el progreso, el consumo o la técnica”. Es decir, Reyes Mate criticará de la modernidad su abstracción del tiempo, los horrores que ha cometido el progreso, concretándolo en las víctimas de accidentes o de atentados terroristas. Las pobrezas y desastres de nuestra era se reflejan en el Lumpen, en los trapos de los hijos no deseados de los marxistas (los vagabundos, drogadictos, etc.). Por último, Mate concluye este apartado con su artículo El antisemitismo en Rosenzweig, Sartre y Adorno para decir que “el antisemitismo es como la radiografía de una sociedad  que nos permite ver cómo está constituida, cómo piensa y cómo actúa” (p. 16). 

El segundo, titulado Memoria  justicia explicará la relación moral-política con la introducción y la relevancia política que juegan grandes término como la memoria, justicia. El tercer apartado, Dios y Auschwitz hablará de Dios pasándolo antes por las lentes de Auschwitz en su conferencia Dios y las víctimas y qué papel que juega o debería jugar la religión en nuestra sociedad contemporánea.

Reyes Mate dedica la última parte de su obra, con un apartado titulado Semblanzas¸ un conjunto de cuatro artículos en los cuales hará una breve presentación de un autor en concreto: la saga de los Mendelssohn, Mahler, Rosenzweig y Semprún. Concluye el libro con una entrevista a nuestro autor  a cargo de Javier Gurpegui, Carlos López y David Seiz, un texto donde se condensa de manera notable todo el libro a modo de diálogo.

En conclusión, aconsejo este libro no solo a los estudiantes o profesionales de los ámbitos filosófico-político por su extensa y variada bibliografía, sino para todo aquel que quiera reflexionar sobre la cultura en la que está inmerso por medio de un lenguaje sencillo, aunque profundo, y una enorme actualidad. Es decir, como el pensamiento de Reyes Mate, su obra La piedra desechada hace al lector despertarse del sueño tranquilo y totalizador del idealismo por el clamor de los millones de seres humanos que han sufrido el yugo de la injusticia.

domingo, 25 de mayo de 2014

Próxima sesión de "Nuevos lenguajes en el cristianismo". 28 de mayo



Giorgio Agamben 

Opus Dei. Arqueología del oficio (II)




28 de mayo del 2014
Hora: 20:00

Departamento de Filosofía y Ciencias Humanas (ISTIC)

sábado, 26 de abril de 2014

30 de abril, sesión sobre Opus Dei, de Agamben


Seminario "Nuevos lenguajes en el Cristianismo"


Giorgio Agamben 

Opus Dei. Arqueología del oficio




30 de abril
Hora: 20:00
Departamento de Filosofía y Ciencias Humanas (ISTIC)


miércoles, 16 de abril de 2014

Publicaciones en Almogaren 53

En el último número de la revista Almogaren, el 53, se publican dos trabajos de miembros de nuestro departamento:

Agustín Ortega Cabrera, "Sociología y psicología en el pensamiento social cristiano", pp. 145-176.

Daniel Barreto y Juan Francisco Comendador, "Tiempo del final y universalidad paulina. Una lectura de Giorgio Agamben", pp. 175-183.


jueves, 27 de marzo de 2014

¿Vocaciones hoy? Responder a la llamada en tiempos “críticos”


Juan Francisco Comendador 


El 19 de marzo, fiesta litúrgica de San José, se celebra en la mayoría de las diócesis españolas, el Día del Seminario. Se trata de una jornada dedicada a la toma de conciencia del imprescindible papel de los sacerdotes en nuestras comunidades cristianas, a la propuesta del sacerdocio como un posible camino de vida, y al sostenimiento espiritual y económico de nuestro seminario diocesano. No deja de sorprender que en estos tiempos adversos a toda propuesta de fe - de «desertificación espiritual»- y al compromiso, haya jóvenes que se decidan por la vida sacerdotal o religiosa.

¿Tiempos “críticos”?

Da la impresión, en efecto, que la época presente, impregnada de una lógica utilitarista, en la que todo ha de servir necesariamente para algo, no entiende de formas de vida no-productivas. Esta incomprensión afecta la captación de la realidad; condiciona nuestro modo de estar y actuar en el mundo. Un ejemplo acerca del lugar reservado a los ancianos en nuestra sociedad  puede ilustrar cuanto decimos. Hemos desplazado a los mayores a un terreno marcado por la invisibilidad: no aparecen en los medios, son “apartados” en centros de día o residencias geriátricas, no ejercen protagonismo alguno en la construcción de la vida social. Ellos ejemplifican con claridad lo que significa una forma de vida no-productiva y el desdén inconsciente al que se ve sometida una vida de estas características

Todo tiempo es “crítico”, pero no en el sentido habitual, algo dramático, que damos a este adjetivo. Para el cristiano, todo tiempo es crítico porque todo tiempo constituye una posibilidad profética. En cada momento y circunstancia el cristianismo se erige en mirada que cuestiona el orden vigente. Es urgente poner en cuestión el actual economicismo totalitario que impone su lógica utilitarista y que enmascara la gratuidad de la existencia humana. Muchos de nuestros contemporáneos encuentran dificultad para captar el sentido de la vida religiosa o sacerdotal porque están imbuidos de una asfixiante lógica mercantil. El sacerdote o religioso emerge de este modo como instancia crítica que neutraliza con su sola existencia el voraz ataque de la intifada economicista. Qué peligroso resulta para la Iglesia la asunción acrítica del utilitarismo social, que impone la funcionalidad como criterio legitimador de toda forma de vida, incluida la sacerdotal o la religiosa.

La fe como respuesta

La fe se construye desde la experiencia de la gratuidad. Es esta una experiencia necesaria: si no se da, la vida se deprecia, no alcanza la consistencia que le es propia. Todo aquello que fundamenta la existencia humana ha sido recibido: el calor y el alimento, la palabra y el canto. La fe brota del reconocimiento de la gratuidad de la existencia. Es acogida de algo que nos precede, y al mismo tiempo entrega, respuesta confiada. Lo que han recibido gratis, denlo gratis (Mt 19,7). Captar este dinamismo responsorial de la fe nos ayuda a entender el descubrimiento de la propia vocación como un momento inexcusable de nuestro ser hombres y mujeres. Porque si no respondemos al interrogante que la vida y la historia nos formula, ¿cómo podemos vivir? Paradójicamente, la fe en su gratuidad se nos hace más necesaria que cualquier otra cosa, y la vocación en su “tranquilo aparecer” nos asalta como una tarea insoslayable.


Vocación humana y vocación cristiana.
           
Frente a la habitual reducción de la vocación a “formas de vida eclesiásticas” (sacerdotes, consagrados y laicos), el Concilio Vaticano II ha reconocido la consistencia de la vocación humana, a cuyo servicio se ponen los diversas posibilidades de concretar existencialmente el seguimiento de Cristo. Este reconocimiento tiene su origen precisamente en la comprensión dialógica y personal de la fe, que pide una obediencia responsorial a la llamada. La voz de Dios se hace audible en las circunstancias humanas, sociales y eclesiales que configuran toda existencia humana. El Concilio lo expresa en estos términos:

«Al proclamar el Concilio la altísima vocación del hombre y la divina semilla que en éste se oculta, ofrece al género humano la sincera colaboración de la Iglesia para lograr la fraternidad universal que responda a esa vocación. No impulsa a la Iglesia ambición terrena alguna. Sólo desea una cosa: continuar, bajo la guía del Espíritu, la obra misma de Cristo, quien vino al mundo para dar testimonio de la verdad, para salvar y no para juzgar, para servir y no para ser servido» (GS 3)


Por una cultura de la llamada

Nuestras comunidades cristianas tienen el deber hoy de promover una cultura de la llamada, y no por un desesperado instinto de supervivencia, sino porque se trata de una exigencia insoslayable en el desempeño de la misión que le ha sido encomendada. El dinamismo evangelizador conlleva allanar el camino para que las personas se encuentren con la verdad de su existencia –con la divina semilla que en todo hombre se oculta, en palabras del Concilio-, con el tesoro escondido de la propia vocación. Una fe personalizada coincide con una vocación realizada. ¿No estaremos cometiendo el pecado de la deserción, del inmovilismo pastoral, de la repetición insulsa que, en lugar de facilitar la escucha, llenan el corazón de voces que no dejan acoger la Palabra silenciosa de Dios?

Una cultura de la llamada se promueve con espacios de silencio y ambientes de oración. En una sociedad ruidosa como la nuestra, el corazón busca el silencio como busca el cachorro el regazo de la madre. También se promueve provocando experiencias de encuentro con las realidades de sufrimiento y exclusión que la sociedad orilla a los márgenes donde ya no son visibles. Sin el contacto con la realidad desnuda de todo maquillaje mediático no es posible el contacto con el propio ser. Se promueve escuchando las voces que nos vienen de lejos: relatos de vocación y llamada que nos han sido transmitidos en las Escrituras y que narran la experiencia del encuentro con la propia verdad, con frecuencia desconocida para el mismo protagonista, hasta el punto de que de su reconocimiento se sigue la convicción de haber sido transformado en otra persona.


Concluyendo

Escardar la lógica utilitarista que ha echado raíces en nuestro corazón; hacer experiencia de la gratuidad, observar con agradecimiento el nacimiento en nuestro corazón de la fe, urdida de acogida y entrega; buscar en el silencio la divina semilla de la vocación plantada en nuestro ser, arrancando las malas hierbas que amenazan con ahogar sus tiernos brotes. Comprender el seguimiento de Cristo como una posibilidad de vida que en su concreción, enlazando la vocación cristiana con la vocación humana, me hace vivir en plenitud. Una comunidad cristiana que participa de una cultura de la llamada procura que sus miembros atraviesen estas experiencias, de modo que puedan, en el tiempo siempre crítico que es el hoy, responder a la llamada de Dios.