lunes, 6 de agosto de 2012

La religión de la deuda

Daniel Barreto

En los discursos dominantes sobre la crisis económica se repite la idea de «sacrificio». Los poderes financieros, a través de sus portavoces políticos, exigen a los ciudadanos sacrificios. La «salida del túnel» se condiciona a la realización de sacrificios pendientes. Las tenues discrepancias en los debates públicos tienen que ver con el reparto más o menos equitativo de los sacrificios, pero escasea el cuestionamiento del sacrificio en cuanto tal. Se dice que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, hemos gastado el dinero que no teníamos. Esto es, hemos contraído una culpa que debe expiarse. Esta lógica rige el discurso que defiende los recortes en sanidad y educación, la «lucha contra el déficit», la privatización de los servicios públicos y la mercantilización total de la vida. ¿Qué es lo que se dispone en el altar sacrificial? Sufrimiento humano, vidas truncadas.

La referencia al sacrificio no es solo retórica vacía en boca de políticos profesionales. Tiene funciones muy profundas. El sacrificio es una categoría religiosa. Para comprender su importancia en el discurso sobre la crisis resulta esclarecedor volver al filósofo Walter Benjamin, especialmente a un breve texto que escribió en 1921, titulado Capitalismo como religión.

Benjamin comienza ahí con una afirmación sorprendente: el capitalismo no solo tiene un origen religioso, sino que es una religión. Se trata de una visión total del mundo y de la vida. Esta tesis se diferencia de las teorías de Max Weber. Para este, comprender el capitalismo no se reduce a estudiar economía, sino que implica también analizar factores religiosos. Por ejemplo, en los comienzos del capitalismo, la creencia calvinista en la predestinación de las almas fue determinante para generar prácticas de enriquecimiento. Como los salvados habían sido escogidos antes de nacer y el éxito económico se interpretaba como signo de elección, el comportamiento social se encaminó a asegurar la presencia de las señales requeridas.

El enfoque de Benjamin es otro. No rastrea el origen religioso de prácticas ya secularizadas. Le interesa describir el funcionamiento actual del capitalismo como una religión. Y esta religión tiene tres rasgos que la definen: primero, es una religión completamente ritual. Producción y consumo se realizan como culto divino. Es una religión sin dogmas que se reduce obsesivamente a la actividad ritual. Segundo: ese culto no conoce tregua. Todos los días son fiestas de guardar, a saber, de producción, consumo y crédito. Esto tiene su efecto en nuestra experiencia del tiempo. Si la fiesta no interrumpe la vida cotidiana y no marca en rojo el calendario, si todos los días son festivos, el tiempo se vuelve eterno retorno, repetición circular sin novedad posible. El fenómeno de la moda, como sabía Benjamin, expresa bien ese tiempo vacío en el que la incesante novedad encubre el eterno regreso de lo viejo, la reiteración de lo mismo.

La tercera característica describe el capitalismo como una religión de la culpa. En alemán «culpa» y «deuda» se dicen con la misma palabra: Schuld. Ser deudor y ser culpable son sinónimos. Pagar la deuda se corresponde con la expiación de la culpa. Para comprender esto ayuda saber qué entiende Benjamin por mito, pues la religiosidad del capitalismo es mítica. Lo propio del mito es la trasmisión de la culpa. En el mito, la culpa heredada, generación tras generación, vuelve justificable el sufrimiento. La culpa hace tolerables y admisibles los padecimientos del hombre, es decir, oculta la injusticia.

La expiación obedece a la fuerza del destino, una fuerza independiente de la acción humana. Nada de lo que haga Edipo evitará su sometimiento al destino y su terrible final. La culpa heredada implica la negación de la libertad humana y una expiación sin distinción de responsabilidades. La ficción de ese destino se expresa hoy con dos tópicos sobre la crisis, repetidos como un credo: «no hay alternativa» y «todos somos responsables». Por más que proteste y declare su inocencia, el acusado escucha lo mismo que dice el juez al condenado en El proceso de Kafka: «usted es culpable por haber nacido».

Lo específico de la religión capitalista es que la culpa/deuda no se salda nunca. La función de la expiación es reproducir la culpa indefinidamente. Es un proceso de culpabilización universal. El objetivo es transformar en deudor/culpable a todos los hombres. El capital se convierte en un generador global de deuda, de vacío mundial. De ahí la identificación entre capitalismo y nihilismo.

¿Hay salida del mito? Sí y se llama ilustración. Pero la ilustración que Benjamin opone al mito viene de lejos. Su modelo es la crítica de los profetas bíblicos a la idolatría. En los profetas se abren paso dos descubrimientos para salir del mito: la idea de que el hombre solo es culpable de las faltas que haya cometido libremente y el principio de que conocer la verdad es reparar la injusticia. La acción libre que busca justicia puede introducir una novedad en el tiempo circular del mito. Esa acción y esa novedad son hoy los signos con los que quizá podamos identificar la verdadera política.

lunes, 25 de junio de 2012

El perdón y su alcance

por Sergio Domínguez-Jaén

Hay palabras que a pesar de su largo recorrido en la historia de la lengua siguen atesorando una fuerte carga de polisemia que obliga al que la emplea a buscar la acepción más clara posible para que su significado sea preciso y certero. Uno de estos términos es perdón, que se usa en los ámbitos más diversos de la cultura. En el plano jurídico, en el religioso, afectivo o el político, es peculiarmente usado con mayor o menor fortuna.

Y así quedó demostrado hace unos días durante la conferencia que sobre el perdón dictó el filósofo Reyes-Mate en la clausura del curso del Aula Manuel de la ULPGC. El profesor emérito, que fue presentado por los profesores Daniel Barreto y José Alonso, quienes destacaron la honda preocupación que este tema ha tomado en las últimas décadas, hizo una profunda y clarividente exposición de este asunto dentro de contextos de especial dificultad, con ejemplos y datos extraídos de su experiencia como interlocutor de procesos donde el perdón es la pieza fundamental de todo el sistema social afectado.

En estas comunidades la violencia ha sido el principal factor de deshumanización donde la guerra, el terrorismo o la agresión del Estado han minado la cohesión interna. Pero no es fácil ponerse de acuerdo ni en el significado ni en el uso ni en el alcance de la acción de perdonar. Dado el inexplicable prejuicio al utilizarlo por sus connotaciones religiosas -aunque el Drae define sus usos- el término es ampliamente utilizado en la filosofía actual y en la teología, como una herramienta necesaria para intentar cicatrizar heridas cuya sutura está aún supurando sufrimiento.

El perdón tiene un alcance moral, que en el cristianismo es condición sine qua non del cristiano para superar las ofensas recibidas y producidas, y se ejercita como un imperativo moral que debe presidir todas los procesos de reconciliación donde la remisión de la deuda, la ofensa o el delito son obstáculos para la convivencia o la reconciliación. En la hora presente estamos viviendo procesos de reconciliación generosos en el País Vasco y en Irlanda, donde que quedan heridas tan resistentes al perdón que en ocasiones se hace imposible iniciar un camino de serenidad y análisis. El autor de Medianoche en la historia tiene su propia voz: Solo cuando perdonas quedan más cerca víctima y victimario para un utópico abrazo.

viernes, 15 de junio de 2012

Seminario: "Creer después de Freud". 26 de junio

por Juan Francisco Comendador

Una vez concluido el estudio de El tiempo que resta comenzamos la lectura de algunos capítulos de la obra Creer después de Freud, de Carlos Domínguez Morano. De este modo, abrimos un nuevo capítulo en el desarrollo de nuestro seminario que -conviene recordarlo- se propone explorar los lenguajes en los que lo cristiano se expresa y recrea abriéndose a una densidad semántica que excede toda definición.

Para la próxima sesión, que tendrá lugar el próximo martes 26 de junio, estudiaremos la primera parte de la obra, titulada "La interpretación freudiana del hecho religioso".

La pregunta-guía que proponemos para esta sesión es: ¿Qué relación establece Freud entre la religión y la neurosis?

jueves, 7 de junio de 2012

El tiempo que resta (III). Sesión final sobre Agamben. 12 de junio

En ella concluiremos el estudio del libro de Giorgio Agamben El tiempo que resta. Les adjuntamos las preguntas que planteábamos para orientar el diálogo:

1. ¿Qué relación hay entre la ley y la fe?
2. ¿Qué relación hay entre la ley y la gracia?
3. ¿Cómo valoramos en conjunto El tiempo que resta desde el punto de vista de nuestro seminario?

martes 12 de junio, a las 20:00 en el Departamento de Filosofía del ISTIC

martes, 5 de junio de 2012

SEMINARIO DE VERANO: ANTROPOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD

ESPIRITUALIDAD Y FE EN DIÁLOGO CON LAS CIENCIAS HUMANAS-SOCIALES

SEMINARIO DE VERANO: ANTROPOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD

PERSPECTIVAS DEL SER HUMANO

Dinamizan: Juan Francisco Comendador y Agustín Ortega, profesores del ISTIC.

Miércoles día 6 de Junio, 19,30 h. Centro Loyola (C/ Dr. Chil, 15, tfno: 928334154; e-mail: centroloyolalp@probesi.org)


*Se dará Certificado acreditativo de participación en el Seminario. Entrada gratuita y libre


viernes, 1 de junio de 2012

Creer después de Freud, texto del seminario "Nuevos lenguajes en el cristianismo"


Libro apasionante del jesuita Carlos Domínguez sobre la actualidad del psicoanálisis para comprender la experiencia de fe. Es evidente que la fe sigue siendo fe también después de Freud, porque las raíces de la experiencia religiosa están en otra parte. Pero no es menos evidente que, en el fondo de esa experiencia, está la mediación de las estructuras psíquicas inconscientes, a las que sin duda es importante y necesario prestar atención. La fe puede ofrecernos un horizonte de sentido, pero no puede darnos una explicación de cada uno de los problemas e incógnitas que la vida nos plantea, ni tampoco librarnos de la autonomía de lo real. En contra de lo que algunos proclaman y desearían, el autor está convencido de la palpitante vigencia y actualidad de Freud y de su obra. El psicoanálisis es una revolución antropológica que impone una reconsideración de todo el mundo de los valores, incluidos los religiosos. La experiencia psicoanalítica formula un interrogante que no cabe eludir refugiándose en los engaños de la ilusión. Esta obra intenta la confrontación entre la experiencia psicoanalítica y la experiencia de fe, aplicado a ésta lo que de más válido se contiene en el texto freudiano. Oración, imagen de Dios, culpa, pecado y salvación, sexo, poder y dinero... son algunos de los aspectos abordados a la luz insoslayable del psicoanálisis. Evidentemente, creer después de Freud puede constituir una no pequeña sorpresa. A través del crisol del psicoanálisis surge una visión depurada de la fe, que, atrapada en las redes del puro deseo infantil, tantas veces hemos desfigurado

jueves, 31 de mayo de 2012

Presentación de Vidas desperdiciadas, de Zygmunt Bauman

El 8 de junio Daniel Barreto presentará el libro Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias, del sociólogo Zygmunt Bauman, en la sesión plenaria del proyecto la Filosofía después del Holocausto del Instituto de Filosofía del CSIC (Madrid).

El program completo:

Vie, 08/06/2012
Las víctimas como precio necesario:
fascismo social y producción de vidas desechables

Ponencias:

10:00-12:00

Juan José Sánchez
Pobreza y hambre: pirámides de sacrificio y superfluidad de la vida humana

Demetrio Velasco
Fascismo social y financiero: las políticas del miedo y la servidumbre voluntaria

12:00-12:45 Debate

Panel de publicaciones:

13:00-14:00
Christophe Dejours, La banalización de la injusticia social, 2006 (José A. Zamora)
Loïc Wacquant, Las dos caras de un gueto. Ensayos sobre marginación y penalización, 2010 (Jordi Maiso)

16:30 - 17:30
Thomas Pogge, La pobreza en el mundo y los derechos humanos, 2005 (Reyes Mate)
Zygmunt Bauman, Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias, 2005 (Daniel Barreto)

17:30 - 18:30 Debate